La rubia perversa de la serie ‘Velvet’ nos descubre los maquillajes del verano de la mano de Clinique, mientras conversamos con ella de hombres y tópicos machistas.

Educada entre Roma y Madrid, Miriam Giovanelli nada tiene que ver con la ‘niñata’ a la que ha dado vida en la serie Velvet. La actriz, que mezcla ese look de diva del Hollywood de los cincuenta con un discurso cercano y comprometido, rueda ahora la segunda temporada de la serie en la que seguirá metida en la piel bien cuidada de una joven de buena familia que se ha criado sin oficio, pero con beneficio. Un alarde de ‘pobre niña rica’ que, harta de su vida ociosa, lucha por dejar de parecer solo una cabeza hueca más.

XLSemanal. ¿Tan difícil es no tener otra tarea que cuidar de tu propia vida social?

Miriam Giovanelli. Al final, el ocio enloquece. Hay que tener virtudes para saber disfrutarlo y yo, por ejemplo, no las tengo. Cuando me toca vivir esos famosos parones del actor, no consigo hacer más cosas que cuando trabajo más de diez horas seguidas.

XL. ¿Así que ahora entiende mejor aquello de los ricos también lloran ?

M.G. Entiendo mejor que gran parte de los problemas de la juventud malcriada tienen que ver con la educación que les han dado sus padres.

XL. Lo dice como si los jóvenes no tuvieran capacidad de elección

M.G. Es que nuestra libertad es relativa, porque está condicionada por el sitio donde nacemos. No es lo mismo crecer en Madrid que en Nigeria o Israel. Y más si eres mujer.

XL. ¿Y si eres mujer en el Madrid de los cincuenta?

M.G. Pues difícil. Pero, en realidad, Velvet no está inspirada cien por cien en ese periodo histórico español porque no muestra, por ejemplo, que algunas mujeres tenían que pedir permiso para viajar. En la serie solo se ve una parte muy romántica del machismo en la que te piden la mano y ahí se acaba.

XL. ¿Cómo lo hubiese llevado usted?

M.G. Imagino que hubiese sido de las que salían a la calle para reivindicar los derechos de las mujeres.

XL. ¿Y cómo lo vive ahora?

M.G. Creo que tenemos una situación crítica que se ve muy bien en ámbitos como la publicidad, desde donde se nos crean más necesidades que a ellos. Da la sensación de que no hay hombres teñidos o con pérdidas de orina. El machismo es un problema y cuesta muchísimo esfuerzo erradicarlo.

XL. ¿Qué propone?

M.G. He descubierto que a un machista no hay que decirle que lo es. Cuando atacas su mal gusto, la gente se ofende más. Si un hombre te pregunta que si estás con el periodo, es mejor contestarle que su comentario te parece de mal gusto, porque si le dices que es un machista encima se ríe.

XL. ¿Eso le pasa más aquí o en Italia?

M.G. Allí, por supuesto. Es un país muy misógino. En Italia, la mujer va a caballo, pero todavía no ha conseguido salir de la cuadra.

XL. ¿También ocurre en el cine?

M.G. En las fiestas relacionadas con mi trabajo en Italia, siempre se ven dos looks. la mujer despampanante y joven acompañada de un señor mayor; y la que va vestida de ‘progre’ con pantalón y chaqueta. Allí, las actrices son seres inalcanzables a las que nunca te parecerás. Monica Bellucci no puede ser cualquiera. Vas al cine a verlas porque son increíblemente bellas, pero no para sentirte identificada con ellas.

XL. ¿Y en el cine español?

M.G. Aquí se exige más la cercanía con el público, y las actrices son bellezas mucho más tangibles. Todos podemos tener una amiga en el colegio o en el trabajo que se parece a alguna actriz guapa del cine español.

XL. No tenía yo ninguna amiga en el colegio con su look rubio platino

M.G. [Se ríe]. Este color lo propuse yo porque pensé que mi personaje podía fantasear con parecerse a actrices de la época, como Kim Novak. Este look le podía dar la posibilidad de ser caprichosa o rebelde, aspirar a un marido rico o creerse extremadamente sexi y ‘chuscarse’ al mensajero.

XL. ¿Algún encontronazo con el tópico que le resta inteligencia a las rubias?

M.G. Me encantan los topicazos. Sobre todo esos que hacen que la gente espere menos de ti y que, a poquito que les digas, les dejes muertos [ríe].

XL. La serie le ha ofrecido un mostrador de tendencias vintage. ¿Algo que destacar?

M.G. Recuerdo algún Givenchy y un Louis Vuitton, pero reconozco que estoy un poco harta del vintage.

XL. ¿Y eso?

M.G. Tenía un sentido cuando te comprabas una camisa por tres euros, pero cuando subió de precio empezó a chirriarme.

XL. En cuanto al maquillaje, ¿qué ha descubierto que le guste?

M.G. Me encanta el estilo de la serie, con la piel muy blanca, los labios rojos y el eyeliner muy marcado.

Objetivo. cutis en bronce

La piel bronceada se convierte en protagonista de este look estival. El maquillador José Belmonte propone aplicar los polvos de sol desde las sienes hacia el pómulo y de ahí a la mandíbula. Para unir el tono, se utilizan matices terracota en los ojos. Y para dar volumen, máscara de pestañas. Vestido, de Moca Couture.

Objetivo. ojos ‘retro’

El color de maquillaje más fuerte de la temporada, el azul, se centra en la mirada con un eyeliner marcado en el párpado móvil, que se dibuja desde el lagrimal hacia el ángulo exterior. El look, para las noches de verano, se completa con tonos metálicos en el pómulo y labios nude.vestido, de Dolores Promesas Heaven; y COLLAR, de Fahoma.

Objetivo. labios rosas

La potencia del maquillaje va dirigida a lonseguirlo, la piel debe aparecer muy limpia, con un ligero rubor en pómulos y ojos. Finalmente, daremos mucha fuerza a las pestañas para conseguir un look fresco pero muy sexi , aconseja el maquillador José Belmonte.vestido verde con aplicaciones en el cuello, de Alicia Rueda.

Trucos de experta

-La principal herramienta para lograr una piel sin imperfecciones son los correctores, dice Jenna Menard, global makeup artist de Clinique. Hay que aplicarlos con la yema de los dedos mediante ligeros toques donde sea necesario . Para que la base de maquillaje se mantenga intacta durante más tiempo, aplica una base previa para que el maquillaje se deslice más fácilmente. De las prebases de Clinique, utiliza la del tubo amarillo para combatir las rojeces, la de color melocotón para las manchas y la lavanda si tienes un tono apagado.

-Si te preocupan las arrugas y las líneas de expresión, evita aplicar la base de maquillaje con una esponja, ya que esta absorberá la hidratación y hará que tu piel esté más seca y las arrugas, más visibles. En su lugar, hidrata previamente la piel y aplica la base de maquillaje con los dedos.

-Si las ojeras son tu punto débil, aplica un corrector de un tono más claro que tu piel con un pincel. Después, base de maquillaje y séllalo con polvos sueltos. Evita las sombras nacaradas.

Los básicos para cada estilo

-‘Look’ bronce

1. Polvos bronceadores True Bronze Pressed Powder Bronzer. Tono sun kissed. 34,50 euros.

2. Máscara de pestañas de máximo volumen y definición Hight Impact Extreme Volume Mascara. Tono black. 27,50 euros.

3. Base de maquillaje con efecto natural Perfectly Real Makeup. Tono 24. 32 euros. Todo es de Clinique.

-‘Look’ azul

1. Bálsamo de labios superhidratante con un color intenso en tono nude Chubby Stick Intense. Tono curviest caramel. 20 euros.

2. Sombras de ojos en tonos azules All about Shadow Quad Galaxy. 43 eruos.

3. Base de maquillaje para pieles mixtas Superbalanced Makeup. Tono ivory. 32 euros. Todo es de Clinique.

-‘Look’ rosa

1. Bálsamo de labios en rosa fucsia Chubby Stick Balm. Tono pudgy peony. 20 euros.

2. Sombras de ojos en tonos marrones y rosados All about Shadow Quad. Tono going stead. 43 euros.

3. Base de maquillaje antimanchas con factor de protección solar Even Better Makeup SPF 15. Tono neutral. 34,50 euros. Todo es de Clinique.

(Maquillaje. José Belmonte. Peluquería. Manu Fernández).