-Ingredientes

  •  750 gramos de carcasas y huesos de pollo
  • Una cebolla
  • Dos zanahorias
  • Una ramita de apio
  • 6 o 7 bolitas de pimienta negra
  • 4 litros de agua fría

-Preparación. Ponemos todos los ingredientes en frío y llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos que hierva poco a poco durante dos horas. Tampoco conviene que hierva más porque los sabores se pasan. Durante este tiempo retiramos con una cuchara cualquier espumilla que suba a la superficie. Pasadas las dos horas, lo colamos y, una vez frío, lo metemos en la nevera. Al día siguiente, la grasa habrá formado una capa sólida en la superficie, que retiramos con una cuchara. Con esta fórmula nos saldrán aproximadamente dos litros de caldo.

Este caldo es muy útil para infinidad de platos y salsas. Se conserva cinco días en el frigorífico, aunque si queremos que se conserve más lo debemos congelar. Para que no abulte tanto en el congelador, lo podemos reducir y concentrarlo para conservarlo en cubitos como los hielos. Para ello lo hervimos hasta que solo nos quede medio litro de caldo concentrado y lo congelamos en cubitos en la clásica cubitera o en bolsas de congelación. Para descongelar y usarlo como caldo normal, a cada parte de caldo concentrado le añadimos tres partes de agua.