El problema al asar un pollo es que no toda su carne es igual. Por Elena Tejero

Como consecuencia de ello, los muslos y las pechugas no requieren el mismo tiempo de cocción y, si no lo solucionamos, los muslos quedan duros o las pechugas secas. Para evitarlo, hay varios sistemas, como sacarle al pollo las pechugas a mitad de cocción. A mí me gusta más el sistema de rotación, que explico a continuación y que leí en una receta de Joel Robuchon, grandísimo cocinero francés. No en vano el pollo asado en Francia es casi el plato nacional.

-Ingredientes para 4 personas

  • Un pollo de 1,8 o 2 kilos
  • un paquete de mantequilla a temperatura ambiente
  • mucha pimienta negra
  • un chorro de whisky

Preparación

Encendemos el horno a 200 grados por arriba y abajo. Salamos el pollo por dentro y por fuera. Le ponemos mucha pimienta y lo untamos generosamente con la mantequilla. Lo colocamos en la bandeja de horno bocabajo, es decir, con las pechugas pegadas a la bandeja, durante 20 minutos. A los 15 minutos rociamos el pollo con el chorro (generoso) de wiski sacando un poco la bandeja del horno para que no se inflame. Una vez pasados los 20 minutos totales, giramos el pollo y lo ponemos de perfil sobre una de las patas. Si no se sostiene, nos ayudamos con el borde de la bandeja del horno. Así lo dejamos otros 15 minutos. Pasado este tiempo, lo volvemos a girar y lo ponemos sobre la otra pata otros 15 minutos. Finalmente, lo ponemos bocarriba durante 10 minutos. Lo sacamos y, antes de trincharlo, lo dejamos reposar 10 o 15 minutos para que reabsorba los jugos. Lo servimos con la salsa que queda en la bandeja, patatas fritas y ensalada verde.